Aun con el amor que
les tenemos y nos tienen, sus consejos pueden llegar a carecer del minimo
principio de salud mental, social o espiritual, para poder estar sano
mentalmente hablando, necesitamos estar actualizados, consientes de la realidad
que nos rodea, sin embargo muchos de nuestros padres se han quedado enfrascados
en una realidad que hace mucho tiempo dejo de existir afuera de ellos, pero
sigue tan vigente en sus mentes.
El problema se arrecia
cuando buscan imponer su irrealidad en nuestra sana percepción
Normalmente sucede en
la etapa de la adolescencia, cuando nuestros ojos sanos, inocentes y vivos, nos
advierten de la verdad, la justicia y el amor, en esta etapa, la mentira y la hipocresía
son inaceptables para nosotros y esta conciencia moral es la fuente de peleas y
discusiones entre nuestros padres y nosotros que terminan con un padre asustado
y un hijo visitando al psicólogo cada semana, para que le curen esa estúpida locura
llamada sanidad.
Lo mas duro es que la
enfermedad se impone, el adolescente se doblega frente al viejo y tiene que
aceptar sus ideas putrefactas como:
“Si estudias para pintor te vas
a morir de hambre”
Por eso es mejor ser
ingeniero y formar parte de los 500 mil ingenieros desempleados e infelices en
el mundo.
“Las mujeres decentes no piensan
en sexo”
Por eso al momento de
estar casada y negarle el sexo al marido y a si misma, la relación de pareja se
destruye y el matrimonio termina, ahora además de ser indecente también eres
divorciada.
“Tienes que vivir con nosotros
hasta que te cases”
Por eso no tendras una
visión mas realista de la vida, porque la única realidad que conoces emana de tus
padres y jamas aprenderás a establecer tus propios limites, a resolver tus propios
problemas y tomar tus propias decisiones.
Asi pues la cosa, una
dolorosa disyuntiva nos agobia: Ser buenos hijos o ser Felices, un filosofo propuso asesinar a nuestros padres, al menos de manera simbolica y unicamente lo disfuncional y enfermizo, para ello se requiere un ejercicio de observacion, para determinar que es sano de lo destructivo, en esta tarea, el corazon y la espiritualidad juegan un rol fundamental y la ayuda de un terapeuta sano y observador es de gran ayuda, aunque no indispensable
Pablo Chiw