
La mejor forma de hacer a un hijo feliz es jugando con ellos, dandote el tiempo de sentarte en el suelo y tomar el carrito o la muneca, hacerle cosquillas, contarle el cuento de blanca nieves y despues hacer una obra de teatro.
Al dia siguiente, tu hijo estara en la ventana de tu casa, ansioso, esperando tu llegada, para el, te has convertido en su nuevo heroe y cada palabra que salga de tu boca se convertira en una verdad absoluta, te amara, te respetara.
Con el tiempo, el lazo que desarrollen sera como el rio y el mar, siempre volvera a ti, por el amor que sembraste en su alma y en tus anos ultimos, esperaras su regreso con ansiedad frente a la venta de tu casa...
Pablo Chiw