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Florecer: El impulso mas fuerte del alma

Empieza con una sensación de claustrofobia o estancamiento, desesperación o depresión, es sentirte perdido, sin dirección, distraído, se va acentuando y la náusea va creciendo, la necesidad de correr, de huir, a donde sea, pero lejos, lejos del vacío, del mareo.

Pero hay alcohol, cigarro, televisión, deportes, sexo, nos reventamos en ellas y la angustia disminuye al menos temporalmente, hasta que el próximo darse cuenta que mi vida se está escurriendo entre grandes  surcos del tiempo y yo, solo estoy flotando, sin sentido, sin propósito, trabajando pero perdiendo el tiempo.
Si esto te suena familiar, entonces, no estas floreciendo.

Florecer es muy simple, es el destino del alma humana, tus dones y pasiones son la semilla y tus brazos las ramas que contienen los botones que harán tus milagros florecer y perfumar el mundo, ya sea como pintor o cantante, como arquitecto o vendedor de joyería, quizá preparando los platillos más exquisitos o escribiendo un libro cómico.

Cualquiera que sea tu pasión, es tu camino, es tu don, tu regalo, tu semilla, tu destino, obviamente tus Padres tendrán miedo de tu camino, pues seguramente estará lejos del suyo y tus pasos te guiaran más allá de donde sus ojos podrán cuidarte, advertirte.

A veces el destino no puede ser encajuelado en una carrera de psicología o una licenciatura de administración, la vida es demasiado grande para dedicarse a una sola cosa, asimismo tus dones no estarán limitados a uno o dos, serán cientos, como Da Vinci, el gran triunfo de la humanidad.

Si quieres ser feliz, tienes la obligación de ser el genio de tu historia, el creador de tus paisajes y poemas, haz de cada sueno una novela y de cada aprendizaje un legado de libertad, así, la náusea no será de encierro sino de emoción, frente a las multitudes o los alumnos, bajo el mar cazando sueños o en el cielo volando entre las nubes, serás libre, multifacético, único e inolvidable.

Pablo Chiw



Elección Vocacional


¿Cuál es mi misión en la vida?

Sin lugar a dudas esta es una de las preguntas más importantes en cada uno de nosotros, no solo en la adolescencia o juventud, esta pregunta nos sigue en edades adultas, cuando nos preguntamos si lo que hasta ahora hemos hecho ha sido lo correcto ó hemos errado el camino hacia nuestra trascendencia profesional o espiritual.

Por una parte la Iglesia nos habla de la vocación y lo define como el llamado que Dios nos hace a cada uno de nosotros, un llamado a cumplir cierta misión en específico, por lo tanto conocer dicha misión es más que fundamental.

¿Cómo conocer entonces la misión que Dios nos ha encomendado? ¿Cómo saber cual es mi misión en la vida?

En palabras de Tom Heckel, (un guía espiritual moderno), la respuesta sería muy simple; “No se” y es verdad, nadie puede saber cual es nuestra misión en la vida, por la sencilla razón que no existe, no hay misión especifica.

Existe en cambio potenciales, capacidades especificas que cada uno de nosotros tenemos en cada encarnación, de dicho potencial nosotros, tenemos la posibilidad de decidir que hacer con este potencial y hacia donde dirigir nuestro propio destino, por lo tanto, lo más sensato es guiarte por tu corazón, haz lo que amas, lo que más disfrutas, no hay un camino específico solo existen opciones, decide cada día la opción que más te agrade y cuando así lo desees puedes reconsiderar distintas nuevas opciones.

Es mucho más fácil y más responsable, elegir por nosotros mismos que queremos hacer con nuestras vidas, existe un mundo abierto para satisfacer nuestros deseos más profundos, ¡cumple tus sueños ahora!, ¡deja de perder el tiempo esperando a que un Dios justo te hable y te revele el camino preescrito desde los días de Matusalem! No hay camino, tu corazón será el guía en esta vida, el sabe lo que tu quieres, lo que te hace feliz, tampoco necesitas hacer cosas extraordinarias, aprende a valorar la belleza de lo simple, cada día es un gran regalo para disfrutar, aprovecha el tiempo, pues la vida no es tan larga como para desperdiciarla checando correos cadena o notificaciones en el Facebook.